lunes, 28 de mayo de 2012

Media Maratón de Coslada 2012

De nuevo en mi pueblo. Una carrera para la que no me veía preparado y que me ha sorprendido. No voy a escribir mucho sobre ella porque es más de lo mismo que el año pasado, esta vez son carrera de 10 Km ni de 5 Km, tampoco ha habido carrera para los niños y por ese motivo no he venido con la familia. 


A las 8 de la mañana estaba ya en los aledaños de la salida calentando un poco y buscando a Jose, Gacela de Campo Real, que venía a hacer esta media también. No hay suerte y no nos vemos en la salida, me hubiera gustado ir con él porque tenía pensado hacer 1 hora y 30 minutos y eso para mí sería todo un logro.


A las nueve en punto dan la salida y salgo fuerte, demasiado voy pensando, pero también pienso, -¿a qué hemos venido?, -a sufrir, con lo que..... a darle a la zapatilla.... En el Km 3 me esperan mis Papis y puntuales como un reloj suizo ahí están, justo cuando yo paso, jejeje, ya llevaban un rato, chocamos y les digo -en una horita estoy aquí otra vez.... y, echando cuentas, tengo que hacer 14 km en esa hora, ya que pasaré por ahí de nuevo en el Km.17... buffff. pienso, eso es mucha tela para mí.... en las condiciones que estoy (ayer mi suegra me dijo que estoy más guapo, ¿qué quiere decir eso? pues que estoy más hermoso, es decir que tengo más lustre o, en castellano que tengo algún kilito de más). No me veo para seguir ese ritmo, pero la verdad es que cuando las piernas se acostumbran, pues no es para tanto....


Llega el km 7 subidita a las conejeras en la que me cago en to lo cagable, y después de esta nos vamos a la zona del esparragal, donde tenemos otra cuestecita que es la delicia de los cuádriceps..... pero bueno, como todo lo que sube baja, luego viene lo bueno y podemos pegarle a la zapa.....


He ido corriendo con otro chaval que se ha pegado a mí y la verdad, se lleva mejor cuando vas con alguien... el en Km 10 se despega de mí y tira para alante, así que, me quedo solo de nuevo, con mis cosas.... 


En el 16 me pega una pasada José Miguel, el compi con el que me quería ver en la salida, pero saco fuerzas y me pongo cerquita de él... Vuelvo a ver en el 17 a los Papis, de nuevo infundiendo ánimo, cosa que se agradece.


Sólo nos quedan 4 para llegar, no hay que bajar el ritmo que vamos muy bien... Sigo con Jose hasta casi el final donde me permito pasarle (lo siento Jose), un triunfo para mí porque es un máquina con unos tiempos que ya quisieramos muchos... En Paracuellos hizo los 10 en menos de 40´ y eso es mucha tela. Y por fin llegamos a meta, yo unos metros delante de él, pero lo justo para que se pique un poco y en la siguiente me haga morder el polvo...... será en ¿Valencia?.... 


Al final posición 33 en la general y 18 en categoría de veteranos mayores de 40 tacos. 1h 31´50¨.. ¡¡¡Increíble!!!


En meta coincidimos con otra gacela, la de Torrejón, un tío muy majo que me dio alguna lección para la que todavía no sé si será la carrera de mi vida.... los 100 en 24h de Madrid......


martes, 24 de abril de 2012

MAPOMA 2012

Esto empieza a convertirse en vicio.


Una lesión en la Fascia plantar me ha hecho plantearme esta carrera durante dos meses de otra manera. No he podido entrenar como es debido durante ese tiempo, alternando al principio la cinta de correr con la bicicleta, algún día no podía casi ni andar por el dolor del pie y no daba ni un duro por mí en esta Maratón, pero gracias al fisioterapeuta que me ha atendido (mil gracias Víctor), he podido culminar esta carrera con un éxito mayor que el que me esperaba. Algo más de dos meses de sesiones intensivas en los que Víctor me permitía correr algunos Km a ritmo tranquilo, él, es corredor y sabe que iba a sufrir más sin correr que corriendo aun con dolor, con lo que, siguiendo casi a rajatabla sus indicaciones, la mejoría en las dos últimas semanas ha sido significativa, hasta el punto de no tener ningún tipo de molestia ni dolor. Aunque entre medias ha habido días duros, de hasta dos sesiones en una semana en las que charlábamnos sobre todo de entrenos, de tiempos, de carreras, en fin, un gusto que te trate una persona que tiene tu misma afición....


MAPOMA:




El día 22, a las 7:00 de la mañana, en pie para desayunar unos cereales y una tostada con tomate. No me fío mucho de este desayuno, mientras lo tomo pienso, -¿me sentará bien?, sobre todo de cara a los 15 últimos Km en los que las tripas empiezan a hacer de las suyas, la sangre está en la parte inferior del cuerpo, haciéndola trabajar más de la cuenta.... Ya veremos.


El ritual de vestirse debe de ser muy parecido al de los toreros, solo que en versión light, pero no hay que olvidar nada ¿verdad Gonzalo?, esparadrapo en las tetillas, vaselina en las zonas de rozamiento, entrepierna, axilas, dedos de los pies....., cinta para el pecho, gorra, gafas, gel, algo de dinero suelto y unos cleenex por si las moscas, camiseta con el dorsal ya puesto, que los nervios de última hora no te dejan atinar con los imperdibles, pantalón, calcetines y zapas..... No estrenamos nada, ya sabéis, ni para salir guapo en la maratón....


A las 7:30 ya está la familia dispuesta para salir..... Sólo puedo darles las gracias por el esfuerzo que hacen por mí..... van a verme 4 segundos escasos en la calle Fuencarral y en la meta... aunque esta vez hay sorpresa ;-).


Salimos de casa y al llegar a Madrid nos encontramos con un pequeño contratiempo, han cortado la calle Alcalá con lo que nos toca meternos por Menéndez Pelayo. Y ahí me quedo. Me entero luego que, a Nuria le tocará estar buscando sitio con el coche casi una hora y media....eso si que es agotador y no la maratón.....


Me bajo echando una carrerita de calentamiento hasta el Ayuntamiento donde hemos quedado el grupo de gacelas para hecernos la foto. A las 8 en punto llego y parte de la manada se encuentra allí reunida, nos saludamos y vamos comentando las jugadas que vamos a hacer, tiempos previstos, en fin.... poco a poco el grupo se va haciendo más grande. Charlamos sobre carreras pasadas, relojes, geles....




Josu, Luis y yo tenemos pensado llevar el mismo ritmo, Mikel el hijo de Josu nos va a acompañar unos Km al salir y luego nos esperará en el Km 35 para terminar con nosotros.

Nos acercamos a los cajones (este año corrales) de salida y nos colocamos en el segundo. Salir adelantado en estas carreras es fundamental para no perder mucho tiempo en esquivar a los corredores más lentos.

A las 9 en punto dan la salida y allá vamos, tenemos por delante 42km 195 metros llenos de ilusión y esperanza. 

Comenzamos la carrera con un ritmo muy bueno, por debajo de lo previsto, pero siempre siendo cautos, ya sabemos como es Madrid y qué nos depara, hace una temperatura ideal y la subida por la Castellana no se hace pesada, aquí vamos mezclados con los que hacen 10 km y en el Santiago Bernabéu nos despedimos de ellos, poco antes Mikel se ha separado de nosotros para coger el metro y esperarnos en el punto previsto.
Los tres llevamos un paso firme rodando a 4´50 de media, mejor que el año pasado. Josu comenta que va algo alto de pulsaciones, en fin, habrá que esperar a que el cuerpo se caliente y a ver si baja un poco y se estabiliza. 
La carrera transcurre con normalidad, la temperatura va subiendo pero sigue siendo buena, firmaría porque todas las maratones que corra sean con este tiempo....Comenzamos el descenso por Príncipe de Vergara, ya llevamos casi 10 km y el ritmo está cogido. Aprovechamos las bajadas para ganar unos segundos y porque sabemos que al final estos segundos, todos juntos, son oro.
Cuando llegamos a la Calle Joaquín Costa, la vista es espectacular, ver el río de corredores en una recta de algo más de un km en la calle por la que pasas a diario y que está llena de coches, pone los pelos de punta. Este día es el día del corredor, el coche pasa a un segundo plano, no tiene preferencia sobre nosotros y eso hay que disfrutarlo.
Continuamos con los Km, la verdad es que van entrando casi sin sentirlos, uno, otro, otro... y nos adentramos en la zona centro, por Fuencarral, aquí viene mi gel particular, voy a ver a los míos al final de la calle, esquina con Gran Vía. Efectivamente unos metros antes del avituallamiento, está mi familia con un cartel que me han hecho, seguro que con mucha ilusión, y que dice "¡VAMOS PAPA! CAMPEON" con letras negras, grandotas, para verlo en condiciones, con una banderita de la comunidad de Madrid y una medalla dibujadas por el peque... Me paro sin dudarlo a darles un beso, no me importa perder unos segundos ahí, ellos han perdido horas por mí. Además un poco antes, un corredor a la altura de los Nuevos Ministerios me hizo reflexionar. Su familia, al igual que la mía, con toda la ilusión del mundo, le esperaba para darle una botellita de bebida isotónica y otra de agua, al irla a coger parece que se equivocó y cogió la de agua en lugar de la otra y de muy mala leche se dió la vuelta y gritó ¡¡¡joder!!! para cambiar la botella. No me sentó nada bien la reacción que tuvo y le grité que solo iba a perder dos segundos que no era para tanto. Las familias se tiran horas esperando para vernos pasar, ese instante dura no más de 4 segundos y se desvanece....

Entramos en Gran Vía, otra estampa para recordar, ahora viene la zona bonita, Preciados, Sol, Calle Mayor, Bailén, este año por arriba.... Y todo este recorrido amenizado cada pocos Km por grupos de rock que, la verdad sea dicha, esos instantes que les escuchábamos, a mí personalmente me daban alas..... 
Calle Ferraz, hacemos los 21Km en un tiempo bueno y nos acercamos a la segunda media, la peor, nos toca una gran bajada y llanear un rato antes de entrar a la famosa CDC (Casa de Campo), lugar de entreno de muchos maratonianos, aquí se decide todo. Este parque es solitario, aunque el día es bueno y apacible y hay más gente que el año pasado, pero es la zona en la que menos afición hay, por otro lado comprensible debido a la lejanía. Creo que el muro psicológico está aquí dentro, son 7 kilómetros que, a mi modo de ver, deciden cómo vas a terminar la carrera. 


Al llegar al 31 Josu nos abandona, se le están empezando a montar los gemelos y decide parar para estirar y recuperarse, ya no le veré... En el momento en el que escribo esto acabo de hablar con él por teléfono, está dolorido pero con la moral más que alta, ya hemos hablado de Valencia, no se rinde nunca....Ya sabéis lo que me jode abandonar a mi mentor en la carrera, pero hay que seguir, así que Luis y yo le seguimos dando, vamos con fuerza y nos proponemos pisarle un poco al llegar al Vicente Calderón (allí grita mi nombre Juanjo, un compañero de instituto y de trabajo, su saludo me da ánimos), y así hacemos unos kilómetros a 4´45´´, pero se nota que ya llevamos distancia y que viene lo peor.

Nos separamos poco a poco y volvernos a juntarnos, llega el Paseo de las Acacias, la Ronda de Valencia, todo cuesta arriba prácticamente, y en Atocha ya sé lo que toca, apretar los dientes y subir Alfonso XII, quizás lo peor de toda la carrera, es desmoralizante ver cómo los corredores paran para subir andando, aquí es cuando hay que tener la cabeza en su sitio y pensar, -no he venido a andar, he venido a correr, y yo tengo un lema y es que, si paro, esa carrera no cuenta, (vale parar para desahogar el cuerpo, ya sabéis), parar porque estás cansado.... NO. Con lo que, mirando el reloj y echando cuentas veo que voy muy bien de tiempo, si no bajo el ritmo acabaré mejor que el año pasado y sé que mi mujer y mis hijos están a pocos minutos esperando para entrar triunfantes en meta, este año sí, y eso me da fuerza.
La entrada al Retiro es indescriptible, sólo hay aplausos y gritos para tí, y a pesar de estar jodido de los pies, (una uña me llevaba dando guerra unos kilómetros y un par de ampollas más todavía, del movimiento de tripas ni hablo) saco fuerzas y piso el acelerador, me arrimo a la izquierda y empiezo a escudriñar el horizonte, la verdad es que las emociones empiezan a aflorar y pienso -¿y si no les veo este año tampoco?, las lágrimas empiezan a saltárseme pensando que este año tampoco les veo, pero no es así.... Ahora sí lloro, casi sin consuelo, al ver a Iván y David saludándome a este lado de la valla, ellos también me han visto, ahí están los tres... Nuria irá por fuera y nosotros tres, de la mano, correremos los últimos 400 metros, lleno de ilusión y con una imagen soñada una y mil veces durante entrenos, tiradas largas, noches previas a las carreras..... -¡¡¡¡Lo conseguimos!!!!, pasamos por el arco de meta con un tiempo mejor que el del año pasado, mi reloj marca 3 horas 26 minutos, quizá sea algo más, pero me da igual, no daba un duro por esta carrera y he entrado con mis retoños......Estoy tan contento que casi sin darme cuenta me veo con tres medallas en la mano, una la mía que la comparto con Nuria y otras dos para los peques.



video




GRACIAS, una vez más, por soportarme, por estar sin mí tantas horas a la semana, por comprenderme......













miércoles, 18 de abril de 2012

Haciendo de Liebre

Gracias a mi compi Santos, el domingo pude hacer de liebre en la primera carrera del síndrome de Sanfilippo, en Las Tablas.





Fue una carrera corta de 10km y, en la cual estaba muy ilusionado, nunca había hecho de globo y fue una motivación para mí.


Marqué el tiempo de 45´con sensaciones muy raras, el día de antes había estado con el estomago tocado y eso pasó factura en la carrera, sobre todo en el par de repechos que hubo que subir, el viento y el globo no fueron tampoco grandes aliados. Pero logré superar la prueba llegando a meta en 44´33´´, con lo que estoy contento con el resultado.





Agradecer a Santos y a la organización que me permitieran pasar por esta nueva experiencia.


domingo, 1 de enero de 2012

San Silvestre Vallecana 2012

Poco que decir de esta carrera, la verdad una lesión y la cantidad de gente que asiste a ella, ha hecho de ésta una de mis peores carreras.

Salida en el cajón de 48´ para ir acompañando a Josu y a Mikel a lo largo de estos 10 Km en los que más que correr se trata de esquivar. No es una carrera para hacer tiempo a no ser que salgas en las primeras posiciones y le vayas dando zapatilla. 40000 corredores no es ninguna tontería y es muy complicado concentrarte en la carrera, y en la zancada porque no hay momento en el que encuentres un hueco para sentirte a gusto, sin pisar ni ser pisado.

Hemos hecho un crono muy normalito, más bien a ritmo de calentamiento, en 47´ y algo la hemos terminado.

Eso sí el calor que da la gente que anima en esta popular es único, los grupos musicales que vemos y oímos, nos los ves en cualquier carrera. Tampoco los disfraces, avispas, enfermeros, avestruces, cebras, dálmatas, vikingos, supermanes, cajas de regalos gigantes...... todos ellos hacen de ella algo especial, es la forma que muchos tienen de darle un adiós al año que termina en pocas horas, es la última carrera del año y hay que afrontarla con alegría y buen hurmor, si no, "vas dao", como diría aquel.

lunes, 19 de diciembre de 2011

VI Carrera Popular de Paracuellos de Jarama

Siempre es un placer correr en el lugar donde uno vive, por las calles que nos ven pasar a diario, por las cuestas que nos hacen sufrir.... Esta es la segunda vez que hago esta maravillosa y dura carrera.

A las diez de la mañana corríamos toda la familia, Nuria, Iván, David y yo, la carrera benéfica para la asociación contra el cáncer, una carrera cortita de un kilómetro y medio y que hemos disfrutado un montón, sobre todo los críos. Además nos han dado al finalizar bolsa del corredor, con lo que ¡¡¡Qué más se puede pedir!!!, hemos hecho nuestra aportación a la causa y hemos pasado un buen rato.



Tras la retirada del dorsal, que por cierto  mirad qué número...

Gracias David, por esta estupenda foto.


y la charla con los amigos, Josu, Mikel, Gonzalo, Manuel, Toni, Cristina, Jose y alguno que me dejo en el tintero, mientras disfrutamos de la música que nos ha puesto la organización (un 10 por ellos) en el pabellón, nos disponemos a echar una carrerilla de calentamiento, comentamos unos y otros el tiempo que tenemos previsto hacer y que yo, hasta ese momento, no sabía qué hacer, si salir a muerte, como suele decirse, a darlo todo, o en plan tranquilito y a disfrutar. Pero Jose me comenta, que él la quiere hacer en 42 minutos y me dice que le acompañe, con lo que..... bueno es todo un reto para mí, ya que el año pasado hice 44:19 y ya era un tiempo bueno en esta carrera. Pero como he salido muy fuerte de los entrenos de la maratón de San Sebastián, decido tirarme a la piscina y hasta donde aguante, tiraré con él.

Para hacer 42 minutos hay que correr a algo más de 14 km/h, para que os hagáis una idea, osea a un ritmo de 4 minutos y 10 segundos el Km. Eso en un perfil con tantas cuestas es un logro, al menos para mí. Así que nada, al cajón de <45´ y.. a ver qué pasa. Mi amigo Josu y Mikel, su hijo, van a hacerla en plan tranquilo, 48 minutillos, con lo que despedidas y deseos de suerte unos a otros y... al lío.

Gracias por la foto Luis.

Dan la salida y vamos allá. Hace fresquete, aun así he decidido correr de corto, voy más cómodo, eso sí con guantes y braga, ;-).

Jose empieza a tirar, salimos en cuesta y va "follao", pienso como siga así a este ritmo, me muero, pero no, jejeje, no me muero como podéis ver, el cuerpo humano es una máquina y si le pides responde. Allá vamos pim pam, pim pam....hay mucha gente animando a pesar del frío, pero como luce el sol imagino que eso anima a las familias a salir un domingo por la mañana. Tras la bajada de la cuesta paralela a mi casa, esa cuesta que me conozco como la palma de mi mano, que todos los jueves la subo y bajo unas cuantas veces, para fortalecer los músculos, dicen. Comienza lo duro de la carrera, a partir de aquí todo subidas, y bajadas, más de lo primero.

Al ritmo que llevamos no creo que dure mucho, y Jose empieza a separase de mí, poco a poco, no es mucha la distancia que nos separa y no quiero perderle de vista ya que es él el que conseguirá que haga un buen tiempo. Es mi liebre.

Veo a los míos en los puntos que hemos convenido y nos saludamos, en la foto, como veis, paro un poco para posar ;-). Esos segundos harán que no consiga MMP (Mejor Marca Personal), pero que coño..... qué más da.

Ya no falta nada, voy muy bien, dentro del tiempo previsto, queda la cuesta de la Avenida de las Camelias, que es jodidilla, luego un par de repechos y se acabó.... Me acuerdo de la madre que parió al que proyectó esta urbanización en un par de ocasiones y no hay problema, jejeje. Iván me dice que voy el 88, mi chico ha estado contando a todos los corredores hasta llegar a mí, qué detallazo, ¡¡¡Gracias Iván!!!.



Faltan pocos metros para la llegada a meta, y al entrar a la pista polideportiva piso el acelerador, allí tengo a mis chicos y a mi chica, esperándome, como siempre, y pasando frío, oigo que están entrando los de 41 minutos, con lo que si le doy a la zapatilla conseguiré el objetivo, me quedan unos 400 metros..... Y así es, entro en 42´32´´, no me lo puedo creer, pero de nuevo consigo un buen tiempo en una nueva carrera, puesto 92 de 921 corredores. 



Al finalizar vamos al poli, a por la bolsa del corredor, como siempre generosa (gorra, camiseta técnica, fruta, bebidas, donuts, galletas...) y donde nos reunimos de nuevo todos los amigos y nos echamos la foto de rigor, todos contentos, hemos bajado de la hora según lo previsto ;-).


Agradecer desde aquí a los responsables y voluntarios que han hecho posible que esta sea una de las carreras fijas en el calendario de mucha gente que la corre, una buena organización hace una buena carrera. Gracias especiales a David y a Vicente por el curro que se han metido... Y a toda la gente de la asociación contra el cáncer por la labor que hacen.













lunes, 28 de noviembre de 2011

XXXIV Maratón de San Sebastián.

27 de Noviembre de 2011, 6:45 de la mañana, café con leche y concentración. Mientras lo tomo intento visualizar la carrera. Estoy sentado en una silla de madera, en la casa rural donde nos hemos alojado, Pardiola Baserria en Hernani. 

He dormido y descansado relativamente bien, con lo que pienso que podré cumplir las expectativas que tengo en mente. Pienso, durante 5 minutos, en que he de hacer una buena carrera, me auto-convenzo de que todo va a salir bien. Oigo a los míos que empiezan a levantarse y voy a la habitación a ponerme la ropa para la carrera. Hay nervios en la habitación Nuria Iván y David están ya preparados para desayunar, así que mientras yo realizo el ritual que tantas veces he hecho hasta ahora ellos van a desayunar. Vaselina en los dedos de los pies y axilas, esparadrapo en las tetillas, calcetines bien puestos, sin arrugas, camiseta, pantalón corto, dorsal, chip, gel.....
Todo está a punto, afuera están todos desayunando, Josu también, le veo concentrado, sabe lo que nos toca hoy, sufrir un rato e intentar pasarlo bien, sobre todo lo segundo.

Después del desayuno salimos hacia San Sebastián, al llegar vemos que han empezado a cortar las calles y nos disponemos a buscar sitio, tras varias vueltas por la zona y visto que está imposible metemos el coche a un parking.


Ya en la zona de salida decidimos, Josu y yo, calentar un poquito, nos quitamos la ropa de abrigo y damos una pequeña vuelta al trote, se nos ha hecho algo tarde con el coche y falta poco para la salida, con lo que no nos da tiempo a mucho, una carrera corta, evacuamos aguas menores y a la salida, foto de rigor y beso de despedida a los nuestros. Intentamos colocarnos cerca de nuestro cajón, pero hay demasiada gente ya y no podemos así que nos quedamos en la zona de 3h 30 minutos. No es el tiempo que queremos hacer pero nos vale para salir.
A brazo con mi amigo, nos deseamos suerte y suena el pistoletazo, comenzamos, como siempre andando, el dedo puesto en el botón del reloj y al pasar por el arco de salida, pulsamos el crono. Ese reloj de pulsera que nos acompaña en cada entrenamiento y que es capaz de exigirnos casi lo que no nos han exigido en casa, y encima le hacemos caso.....

Salimos, no es una carrera masiva, somos 3000 corredores, la temperatura es algo fresca y el día está despejado. Comenzamos despacio, y esquivando a los corredores que van más lentos, miro a mi alrededor e intuyo que va a ser un recorrido bonito, tal y como me habían contado, hacemos el primer kilómetro algo más lento de lo esperado, le digo a Josu que hay que apretar un poco, pero él, como siempre, con su inmensa sabiduría me frena. -Estamos empezando Jesús, poco a poco. 

Empezamos a bebernos los kilómetros, van entrando al reloj como si nada, como una carrera más de esas que hacemos a diario, vamos mejorando tiempos, en el km 6 ya hemos recuperado lo perdido, y comienza la fiesta, el disfrute, esa sensación que creo que, si no has corrido una carrera de estas, nunca entenderás, nos quedan treinta y pico kilómetros por delante......


Al rato llegamos a la playa, punto deseado ya que veremos a la familia hemos quedado ahí para vernos tres veces a lo largo de la carrera, y enseguida los veo, me tienen preparada una sorpresa que han hecho sin que yo me diera cuenta, una señora pancarta, con palabras de ánimo que no hacen más que darme fuerza, me emociono al leerla y tiro como una bala. 

Es bonito San Sebastián, correr por la playa de la Concha es algo único. Tener esas vistas mientras vas corriendo es una experiencia que no olvidaré. No conocíamos esta ciudad y nos ha enamorado. tanto ella como sus gentes, amables y acogedoras.

Siguen entrando los kilómetros y cada poco tenemos avituallamiento, agua, bebidas isotónicas, fruta, pasas... Muy bien

No hay mucho que decir del recorrido el 98% es llano, hay alguna pequeña subida pero de poca intensidad y que se lleva bien, nada que exija más oxígeno de lo normal, llevamos un ritmo bueno y hablamos poco, parece que estamos ya bastante compenetrados. Josu decide pegarse a un grupo que lleva un ritmo muy parecido al nuestro, estamos muy cerca de la bicicleta que marca el tiempo para hacer la carrera en 3h 15´ no es el tiempo que tenemos previsto pero vamos ahí un rato sin perderla de vista.

Después de unos kilómetros con estos corredores noto que o una de dos o ellos han apretado o nosotros hemos aflojado, porque paso a paso se van despegando de nosotros, despacio, lentamente, pero se separan. Efectivamente miro el reloj y veo que hemos bajado el ritmo. Animo a Josu, le pregunto que cómo va, pero algo no funciona como debiera, dice que bien, pero está muy callado. 

Se nos van, se nos van, ese grupo que hacíamos se ha roto, nos hemos descolgado, vamos bajando el tiempo, Josu no va bien, intento animarle, le recuerdo todo el trabajo hecho durante estos meses, duro, muy duro, días fríos, lluviosos, madrugones los Domingos, para la famosa tirada larga, kilómetros y kilómetros de esas malditas series que te rompen, y te destrozan, las cuestas de los jueves.... Kilómetros también en la cinta el día que está muy feo y no se puede salir.

Esto deseando de llegar al último punto, antes de meta, donde nos esperan los nuestros de nuevo con sus sonrisas y sus gritos de aliento, para decirle a su hijo, Mikel, que nos acompañe un rato y así es, cuando llegamos se une a nosotros para infundirle fuerzas a su padre, pero Josu va mal, el muro parece que ha llegado antes de tiempo, seguimos bajando el ritmo, después de un par de miles Mikel nos deja para pillarnos en el 36 donde nos acompañará hasta el final, en esos 4 km intento animar a Josu, pero no puedo, estoy seguro de que no soy el mejor para esto y me viene al recuerdo el maratón de Madrid, donde nos pasó lo mismo. Josu insiste en que me vaya, le digo que estamos en tiempo, estamos bajo lo previsto, aunque hayamos bajado mucho, el tirón del principio nos daba un colchón para un imprevisto como este. Pero miro el reloj y marca un ritmo de 5:10, decido dejarle, con todo el dolor de mi corazón sé que su hijo está muy cerca y le acompañará hasta meta. 

De nuevo me siento mal por dejarle, pero por otro lado pienso en todos estos meses tan duros, en tantas horas y horas de entrenamiento, en el tiempo que pasa mi familia sin mí, y yo sin ellos, por esta afición de locos y decido apretar. Me veo con fuerza para, al menos, intentar visualizar a la bicicleta de 3h15´. Nunca imaginé que despues de 36 kilómetros iba a tener fuerza para hacer lo que hice, pero el día de antes mi amigo me dijo, -¿sabes? seré feliz el día que pueda apretar los últimos kilómetros, el día que tenga fuerzas para correr esa distancia con buenas sensaciones. Creo que eso me dio fuerzas, las suficientes para restarle unos segundos a cada kilómetro que hacía, en ese tramo creo que adelanté a más de 100 personas, 4:20 marcaba mi reloj, no podía creerlo, ir a 4:20 después de 36000 zancadas... En esos últimos kilómetros la gente te lleva, te anima, dicen tu nombre (va impreso en el dorsal), palabras en vasco de ánimo que no entiendo pero que intuyo, aplausos, ánimo Jesús ya está aquí Anoeta, la meta, y logro verlo a lo lejos, ya está hecho aunqeu no he conseguido ver la bici. Coincido con un corredor con los brazos llenos de tatuajes que también va muy deprisa y logro pasarle, me grita ¡¡¡aúpa!!! y se pone a mi lado, mismo ritmo, misma zancada, somos dos en uno. No nos falta nada para llegar, aprieto un poco y le paso, no se achanta y me pasa, antes de entrar al estadio le pillo, aquí veo que no están los míos en la puerta, com ohabíamos quedado, con lo que imagino que no dejan pasar a nadie que no corra. Entro con este chaval en Anoeta, ahí está la meta, a 300 metros, le doy fuerte a las piernas y le dejo atrás, a 50 metros me pasa, entra dos segundos antes que yo. 3H 18´´. Miro a las gradas y ahí tengo a los míos, Nuria, Iván y David, gritándome. Momento que no se puede explicar con palabras, les lanzo besos de agradecimiento, miro para atrás por si veo llegar a mi amigo. Espero unos minutos, nada, voy a dejar el chip y a por la bolsa que dan con algo de fruta y bebida y como no, a por la medalla, otra más, la segunda. 



Mientras estiro veo entrar corredores, han pasado 6 minutos desde que entré y no veo a Josu, voy a la grada, donde me espera la familia y donde está su mujer y su hijo pequeño, el mayor va con él. Enseguida le vemos entrar, allí está, llega a meta y vemos que no va bien, le fallan las piernas, lleva escrito el sufrimiento en la cara, algo no ha ido como debía, y en estos casos puede más la mente que el cuerpo, de ahí que las piernas no respondan y le veamos tambalearse. Aun así ha hecho su mejor tiempo, su mejor MMP que se suele decir, Mejor Marca Personal. 3h 30 minutos. Todos estamos preocupados, con las lágrimas a punto de aflorar, ¿merece la pena pasar por esto? es la pregunta que se hacen las chicas, aunque yo por dentro digo, SI.

lunes, 24 de octubre de 2011

XiV Media Maratón de Fuenlabrada




Expectativas cumplidas en la Media maratón de Fuencarral. A primera hora de la mañana reunidos los 5 que íbamos a correrla y colocado ya el dorsal y el chip, Josu y yo nos echamos una carrerita de calentamiento de casi 7 Km. 

Comprobamos sobre el terreno que va a ser una carrera dura y que el objetivo a cumplir se va a antojar complicado.

A las 9:30 en punto, según lo previsto y con una temperatura más que agradable, comienza la carrera. Perdigón haciendo piña con Román y con Toni, que le harán de liebres, sale algo más atrasado, así entre los tres contienen a la marabunta mientras nosotros dos podemos salir con el terreno algo más despejado, está todo estudiado.

Empezamos bien, a un ritmo muy bueno el primer km a 4´21´´, pero luego la cosa se va endureciendo y al ser una carrera tan irregular es muy difícil coger el ritmo. Hay muchas cuestas, cuando no subimos estamos bajando y los corredores lo van comentando durante la carrera. 


Esta vez y aunque parezca mentira, ese tira y afloja que nos solemos traer Josu y yo de "venga vamos/aguanta que queda mucho" pasa a un segundo plano y sólo lo diremos una vez, el resto del tiempo sólo oiremos nuestras zapatillas golpear el suelo y nuestra respiración, a veces tranquila y otras intentando emular una máquina de tren antigua. 

Conseguimos llevar el mismo ritmo los dos y la verdad es que ha sido una gozada podernos compenetrar de esta manera, es una preliminar para la gran carrera que nos espera en Noviembre, La Maratón de San Sebastián" donde intentaremos hacer un tiempo  más que aceptable.

El entrenador personal de Josu le había dicho que hiciéramos la media en 1 hora y  30 minutos pero la dureza del recorrido junto con el calentamiento anterior que hemos hecho, no nos lo ha permitido, aunque estamos contentos con el resultado ya que tampoco nos hemos unido a ningún grupo y ha sido cosa de dos. Con lo que, en 94 minutos habíamos terminado una carrera más o una menos según se mire. Posiciones 70 y 71 entre 234 veteranos.


Perdigón arropado por Román y por Toni, llega unos minutos más tarde haciendo también un tiempo muy bueno para el entrenamiento que está haciendo, que según sus palabras no es el que él quisiera.

La organización ha sido bastante buena, y la bolsa del corredor dentro de la normalidad, aunque la bolsa es muy chula, tipo bandolera, la camiseta muy sencilla, sólo blanca.